Entrevista con Hans Schuurmans, impulsor de la IA, autor y cofundador de AIMAZE

En esta entrevista, Hans Schuurmans, impulsor de la IA, revela cómo la inteligencia artificial cambiará radicalmente no solo a las organizaciones, sino también la relación entre las personas y la tecnología. Predice un futuro lleno de compañeros de trabajo digitales y explica por qué las organizaciones deben adaptarse ahora mismo a esta revolución para seguir a la vanguardia.

PREGUNTA: Hans, el mundo se está digitalizando a un ritmo increíble. En una ocasión dijiste: «La interacción entre las personas y las marcas cambia más rápido de lo que podemos seguir». ¿Cómo ves el papel de la IA en esta nueva realidad? ¿Qué cambia exactamente en la forma en que las marcas se posicionan en un mundo cada vez más digital?

Hans Schuurmans: La velocidad a la que la IA está transformando nuestro mundo no tiene precedentes. Si antes hablábamos de una fidelidad a la marca que se forjaba a lo largo de décadas, ahora nos encontramos en una era en tiempo real. Las marcas deben reinventar constantemente su significado, no solo por lo que dicen, sino también por cómo escuchan. La IA permite comprender de forma inmediata lo que piensan, sienten y esperan los consumidores y las organizaciones. Pero atención, eso no significa que la IA se haga cargo de la estrategia de marca. Sigue siendo una herramienta. La visión y la creatividad siguen siendo humanas. Las marcas que no lo entiendan acabarán perdiendo su alma.

«Como empresa, ya no puedes esperar a que surja una tendencia, tienes que ser tú mismo la tendencia».

Lo que vemos es que la IA obliga a las marcas a ser proactivas. Como empresa, ya no puedes esperar a que surja una tendencia, sino que debes ser la tendencia. La velocidad con la que la IA reconoce patrones y emprende acciones crea una nueva dinámica que permite a las marcas casi ver el futuro. El mundo digital exige una identidad constantemente flexible. Esto significa que las marcas deben evolucionar de estructuras estáticas a ecosistemas dinámicos. Esto no solo es un reto, es una necesidad. Y la IA es la clave para ello.

PREGUNTA: A menudo hablas del equilibrio entre la tecnología y la humanidad. La sociedad sostiene que el ser humano siempre debe ocupar un lugar central, incluso con el auge de la IA. ¿Es eso factible, o nos dirigimos hacia un mundo en el que las máquinas se apropien de esa humanidad?

Hans Schuurmans: La humanidad nunca debe quedar relegada a un segundo plano en el debate sobre la IA. Es más, creo que el verdadero poder de la IA solo se pone de manifiesto cuando nos ayuda a ser más humanos. ¿Qué quiero decir con eso? La IA puede liberarnos de tareas repetitivas y aburridas. Nos da el espacio para ser más creativos, empáticos y visionarios. Pero el reto es que no veamos la IA como un sustituto de las personas, sino como una prolongación de lo que nos hace humanos.

«Creo que el verdadero potencial de la IA solo se pone de manifiesto cuando nos ayuda a ser, precisamente, más humanos».

La IA está transformando de forma radical la relación entre las organizaciones y los clientes. La tecnología puede analizar datos y ofrecer información, pero, en última instancia, son las organizaciones las que deciden cómo utilizar esos datos para crear interacciones humanas valiosas. La IA no debe alejarnos de nuestros clientes, sino acercarnos a ellos. Las empresas que comprendan esto serán las ganadoras del mañana.

PREGUNTA: Cuando hablamos del futuro de la IA, ¿qué podemos esperar? ¿Qué grandes cambios ves en el horizonte y qué es lo que ya no podemos seguir ignorando?

Hans Schuurmans: En AIMAZE desarrollamos «empleados digitales» que las organizaciones pueden poner en marcha de forma rápida y eficiente. Lo que observamos es que las organizaciones se están acostumbrando rápidamente a los «compañeros digitales». Estos compañeros se pueden incorporar rápidamente y son muy accesibles. El futuro de la IA va más allá de lo que ahora nos atrevemos a soñar. Lo que veo es un mundo en el que la IA no solo es un apoyo, sino que forma parte fundamental de cada decisión empresarial. Pero lo más importante: tendremos compañeros digitales. No simples chatbots, sino auténticos empleados digitales que trabajarán codo con codo con las personas. En un primer momento, se encargarán de tareas sencillas, pero cada vez contribuirán más a los procesos creativos y estratégicos. Eso nos exige algo muy importante: la voluntad de volver a aprender lo que significa trabajar en equipo.

«…sino auténticos colaboradores digitales que trabajan codo con codo con las personas».

Esto ya no es una utopía. La realidad es que las organizaciones que no reflexionen ahora sobre la integración de la IA se quedarán atrás. Las empresas deben evolucionar, no solo en cuanto a sus herramientas y tecnología, sino también en su mentalidad. La pregunta que debemos responder es: ¿cómo creamos una armonía entre el ser humano y la máquina en la que ambos se refuercen mutuamente?

PREGUNTA: Eso suena a un cambio enorme. ¿Qué aconsejarías a las organizaciones que están dando sus primeros pasos en este viaje hacia la IA y no saben muy bien por dónde empezar?

Hans Schuurmans: Mi consejo es claro: atrévete a empezar poco a poco, pero piensa a lo grande. Muchas empresas se sienten abrumadas por la IA porque creen que tienen que hacerlo todo de una vez. Pero el poder de la IA reside precisamente en su integración gradual. Empieza por un ámbito en el que puedas aportar valor de inmediato, como la automatización de procesos administrativos o la optimización del servicio de atención al cliente. Esto te ayudará a adquirir experiencia con la IA.

«…que las personas sean siempre lo primero: People First

En este sentido, puedes plantearte contratar a un colaborador digital para poder adquirir esa experiencia de forma rápida y eficiente. Sin embargo, lo más importante es que la base sea sólida. Asegúrate de que las personas sean siempre lo primero: People First. La IA es una herramienta poderosa, pero, en última instancia, son las personas las que determinan qué hacemos con ella. Las organizaciones que adopten la IA como una extensión de su humanidad —y no como un sustituto— serán las que obtengan mayores beneficios. Nos encontramos en los albores de un mundo en el que la tecnología no solo sirve de apoyo, sino que se convierte en parte integral de la cultura, la visión y la estrategia de cada empresa. Quien no se adapte ahora, no podrá recuperar el terreno perdido más adelante.

PREGUNTA: Fascinante, Hans. Está claro que la IA no solo es la tecnología del futuro, sino también un potente catalizador de los cambios que debemos llevar a cabo como personas y como empresas.

Hans Schuurmans: Por supuesto. Debemos aprender a convivir con la tecnología, en lugar de dejarnos llevar por ella. Ese es el futuro de nuestro trabajo, de nuestras empresas y, en última instancia, de nuestra sociedad.

¿Una inversión que se amortiza en un abrir y cerrar de ojos? Suena demasiado bueno para ser verdad. Sin embargo, eso es precisamente lo que vemos una y otra vez con los empleados digitales. No solo porque asumen tareas, sino sobre todo porque aportan más de lo que parece a primera vista.

Los costes ocultos de seguir haciendo lo mismo de siempre

En muchas organizaciones, la carga de trabajo es estructuralmente demasiado elevada. Las tareas se acumulan, los compañeros van corriendo de una reunión a otra y la demanda de «contratar a alguien más» es cada vez más acuciante. Pero contratar a alguien no es moco de pavo. Un nuevo empleado te cuesta entre 3.000 y 4.000 € al mes. Si a eso le sumas los gastos de selección, formación y otros costes adicionales, enseguida superas los 50.000 € al año.

Y eso que muchas de esas tareas adicionales se pueden automatizar perfectamente.

Entre el 40 % y el 80 % de tu trabajo suele consistir en tareas repetitivas

Puede que suene duro, pero es la realidad en muchas organizaciones: la mayor parte del trabajo es repetitivo. Piensa en responder correos electrónicos, elaborar informes estándar, atender las consultas de los clientes, publicar contenidos… ese tipo de tareas. Son necesarias, pero nada inspiradoras.

Un asistente digital puede encargarse perfectamente de ese tipo de tareas. Tras una breve formación, empieza a trabajar de forma autónoma. La diferencia se nota en un santiamén: menos errores, plazos de entrega más rápidos y muchas menos complicaciones. Y, a menudo, te das cuenta de que, en realidad, ya no necesitas a ese compañero de trabajo adicional.

No solo ahorrar, sino también crecer

Lo que la gente suele olvidar es que un asistente digital no solo sirve para quitarte trabajo de encima. De hecho, también puede ayudarte a aumentar tu visibilidad, atraer a nuevos clientes e incluso aumentar tu facturación.

Por ejemplo, un asistente de marketing digital que escribe entradas de blog, las traduce y las publica en varios idiomas, y las publica en tu página web y en las redes sociales, todo de forma automática. Tu estrategia de marketing funciona las 24 horas del día, los 7 días de la semana, sin que nadie tenga que estar pendiente de ella. Eso genera más clientes potenciales. Y más clientes potenciales significa, sencillamente, más facturación.

El cálculo es realmente sencillo

Un colaborador digital cuesta 500 € al mes. Supongamos que te ayuda a evitar una vacante y, además, genera un crecimiento adicional en tu facturación; en ese caso, alcanzarías fácilmente un retorno de la inversión (ROI) del 300 %. Y, sinceramente, esa es una estimación conservadora.

En AIMAZE nos suelen preguntar: «¿Cómo funciona realmente un modelo de lenguaje? ¿Cómo es posible que un ordenador maneje tan bien el lenguaje?»
Es una pregunta lógica, ya que los modelos de lenguaje como ChatGPT se utilizan cada vez más, pero para mucha gente siguen siendo un misterio. Por eso me gustaría ofrecerte una explicación clara, sin términos complicados y con ejemplos de la vida cotidiana.

¿Por qué hay tanta gente que quiere saber esto?

Vivimos en una época en la que la inteligencia artificial está presente en todas partes. Los chatbots escriben textos, responden correos electrónicos o explican conceptos complejos. Pero, ¿qué ocurre realmente cuando haces una pregunta?
El secreto reside en tres pasos inteligentes: la tokenización, las representaciones de palabras y los avances arquitectónicos. ¡Descubrámoslos juntos!

Paso 1: Tokenización: dividir el texto en fragmentos

Para las personas, las frases tienen sentido y están llenas de significado. Para un ordenador, no son más que una secuencia de caracteres. Por eso, el texto se divide primero en pequeños fragmentos, los llamados «tokens».

Ejemplo:
Tomemos la frase:
«Las vacaciones empiezan la semana que viene».

El ordenador lo divide en:

A cada token se le asigna un número, para que el ordenador pueda procesarlo todo en forma de números.
Funciona un poco como una lista de la compra: a cada artículo se le asigna un número, para que sepas rápidamente lo que necesitas.

Paso 2: Representaciones de palabras en el modelo de embedding: las palabras adquieren significado

Ahora el ordenador sabe qué fragmentos de texto hay, pero aún no sabe qué significan. Aquí es donde entran en juego las representaciones de palabras (word embeddings).
Las representaciones de palabras asignan a cada palabra un lugar en un mapa imaginario, de modo que el ordenador comprenda qué palabras van juntas o se parecen entre sí.

Ejemplo:
Imagina un mapa con todo tipo de alimentos. «Manzana» y «Pera» están muy cerca una de otra, porque ambas son frutas.
«Pizza» está en otro sitio, pero más cerca de «Lasaña» que de «Manzana».

Esto ayuda al modelo de lenguaje a establecer relaciones. Por ejemplo, si preguntas:
«¿Qué está bueno de postre después de una pizza?»
, el modelo entiende que «un helado» o «un tiramisú» son respuestas lógicas, ya que también forman parte de la comida y suelen aparecer juntos.

Paso 3: Evolución arquitectónica: cómo abordar el contexto de forma inteligente

Antes, los ordenadores solo podían analizar palabras sueltas, pero gracias a las técnicas modernas (como el Transformer), los modelos lingüísticos han pasado a tener una verdadera capacidad de razonamiento contextual.
Estos modelos inteligentes recuerdan lo que se ha dicho anteriormente en un texto o una conversación, y utilizan esa información para dar una respuesta adecuada.

Ejemplo de la vida cotidiana:
«Mi abuelo solía hacer sopa de guisantes. Estaba deliciosa».
El modelo lingüístico entiende ahora que con «esa» se refiere a la sopa, no al abuelo.

Gracias a esta arquitectura inteligente, el modelo es capaz de pensar contigo de verdad, incluso cuando una conversación se alarga o se vuelve más compleja.

Todo de un vistazo

Así pues, cuando le haces una pregunta a un asistente digital en AIMAZE, ocurre lo siguiente:

  1. Tokenización: Tu frase se divide en pequeños fragmentos que el ordenador puede entender.
  2. Representaciones de palabras: a cada palabra se le asigna un lugar en una especie de mapa invisible, lo que permite al ordenador saber qué palabras van juntas.
  3. Avances arquitectónicos: gracias a modelos inteligentes como el «transformer», el ordenador comprende todo el contexto y te ofrece una respuesta lógica y humana.

¿Por qué es esto especial?

Gracias a estos tres pasos inteligentes, a veces da la sensación de que estás hablando con un compañero de trabajo. No es magia, sino el resultado de una tecnología inteligente y de mucha investigación.

Así que la próxima vez que hables con un asistente digital de AIMAZE, ya lo sabrás: ¡bajo el capó hay un modelo lingüístico muy inteligente que procesa, entiende y responde a tu texto a la velocidad del rayo!

¿Quieres saber más o tienes alguna pregunta concreta? En AIMAZE estaremos encantados de explicártelo con más detalle. ¡La curiosidad es el principio de todo aprendizaje!

Duolingo ha dicho en voz alta lo que muchas empresas ya piensan en silencio: si la IA puede hacer el trabajo, ¿por qué íbamos a contratar a alguien? Suena duro, pero es sincero. Y esto es solo el principio.
Nos encontramos en un punto de inflexión. La ley de Amara dice que sobreestimamos la tecnología a corto plazo y la subestimamos a largo plazo. Pero, sinceramente, creo que ese largo plazo ya ha comenzado.

En AIMAZE lo vemos a diario. El desarrollo de nuestros «empleados digitales» avanza tan rápido que lo que ahora parece una idea inteligente, dentro de unos meses será algo habitual. Este otoño llegará ya una nueva generación de «empleados digitales»: más potentes, más humanos y más autónomos. Para las organizaciones, esto solo puede significar una cosa: esto debe convertirse en un tema estratégico ahora mismo.

No hay que tener miedo, sino despertar

La IA está sustituyendo el trabajo. Sí. Pero eso no significa que el ser humano vaya a desaparecer. Su papel está cambiando. Y eso está ocurriendo más rápido de lo que muchos piensan. Menos repetitividad, menos papeleo, menos ruido. Más creatividad, colaboración y trabajo significativo.
Creo sinceramente que esto, si se gestiona bien, podría ser el mayor impulso a la calidad del trabajo en décadas. Menos estrés. Menos absentismo. Más satisfacción. Más espacio para lo que las personas realmente saben hacer bien.

Una pregunta para ti

Si analizas hoy mismo a tu equipo o a tu organización, ¿estás inmerso en esta transformación? ¿O esperas en el fondo que te deje de lado?

La era de la IA está al caer. La elección que tienes es: ¿vas a estar a la vanguardia o a la zaga?

¿Te has preguntado alguna vez cómo puedes gestionar mejor la carga de trabajo cada vez mayor en tu organización? Quizá sea el momento de conocer a un «empleado digital» de AIMAZE. Un «empleado digital» trabaja las 24 horas del día, los 7 días de la semana, nunca se queja y no se le olvida nada. Las empresas, tanto grandes como pequeñas, se sienten cada vez más atraídas por estos innovadores compañeros de trabajo. ¿Por qué? Porque transforman la forma en que automatizan sus procesos de trabajo y alivian la carga de sus equipos. Desde el marketing hasta la atención al cliente, estos genios digitales pueden trabajar en cualquier ámbito sin pedir ni un minuto de descanso.

H2: ¿Qué es exactamente un «empleado digital»?

Un «empleado digital» es mucho más que un simple asistente virtual. Es un compañero de trabajo impulsado por la IA que se encarga de tus tareas repetitivas sin quejarse. Estas obras maestras tecnológicas pueden ayudarte a redactar y publicar contenidos, a responder a las preguntas de los clientes e incluso a elaborar informes completos. Con AIMAZE, estos colaboradores se forman según tu estilo y tus procesos únicos, para que se integren a la perfección en tu equipo.

H2: ¿Qué te ofrece concretamente un asistente digital?

Si te preguntas cómo puede ayudarte en tu día a día un dispositivo digital tan potente, echa un vistazo a las siguientes posibilidades:

H2: Resumen de las ventajas

Con un empleado digital, incorporas a alguien que:
Está disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana: el trabajo sigue adelante mientras duermes.
Nunca se pone enfermo ni se toma vacaciones: siempre disponible y fiable.
Se adapta rápidamente: se le forma de inmediato para que adopte tu tono de voz.
Es económico: desde tan solo 500 € al mes.
Es escalable: añade fácilmente más empleados digitales.

H2: ¿Para quién resulta interesante un «empleado digital»?

El uso de un «empleado digital» resulta sumamente inspirador para una amplia variedad de sectores. Por ejemplo:

H2: ¿Por qué elegir AIMAZE?

Como líder del mercado en el ámbito de los «empleados digitales», AIMAZE va más allá de un chatbot estándar. Nos aseguramos de que cada «empleado digital» sea un compañero de trabajo a medida, formado según tu tono, tus procesos y tus sistemas. De este modo, contarás con un miembro del equipo que contribuye de verdad a tus objetivos.

¿Estás listo para incorporar un «empleado digital» a tu organización? Únete a la revolución en la gestión de personal. Solicita una demostración o concierta una cita de asesoramiento sin compromiso. Tu «empleado digital» puede estar operativo en tan solo 10 días. ¡Descubre hoy mismo las ventajas y allana el camino hacia un futuro más eficiente!

El uso de la inteligencia artificial (IA) en las organizaciones suele suscitar dudas. ¿Cuál es la mejor opción: una herramienta de IA, una solución de IA a medida o un «empleado digital»? En realidad, no se trata de elegir entre estas opciones, sino de combinarlas de forma inteligente. Al igual que en tu trabajo diario realizas algunas tareas tú mismo y otras las delegas a tus compañeros, lo mismo ocurre con la IA: las diferentes aplicaciones tienen cada una su propia función.

Herramientas de IA: ayuda rápida y eficaz para tareas sencillas

Las herramientas de IA están diseñadas para realizar tareas específicas y bien definidas. Por ejemplo, la generación de texto con un chatbot como ChatGPT o una herramienta de edición de imágenes basada en IA. Estas herramientas ofrecen ayuda inmediata sin necesidad de implementaciones complejas. Son ideales para tareas pequeñas e independientes que, en la vida cotidiana, suelen realizarse por cuenta propia, sin necesidad de delegarlas a un compañero. Por ejemplo, reformular un texto, elaborar un resumen rápido o editar una imagen.

Soluciones de IA a medida: soluciones personalizadas para problemas específicos

A veces, una herramienta de IA estándar no es suficiente. Una empresa puede enfrentarse a retos únicos que requieren una solución de IA a medida. Una solución de IA se desarrolla específicamente para abordar un problema empresarial y puede ir desde un modelo de predicción del comportamiento de los clientes hasta una herramienta avanzada de análisis de datos. El desarrollo de una solución de este tipo requiere experiencia, un análisis exhaustivo de las necesidades y un proceso de implementación detallado.

Empleados digitales: apoyo versátil dentro de las organizaciones

Un «empleado digital» va más allá de una simple herramienta de IA o una solución específica de IA. Se trata de un asistente basado en IA que ayuda a las organizaciones con tareas recurrentes y que requieren mucho tiempo. Mientras que las herramientas de IA suelen tener una única función y las soluciones de IA requieren una personalización específica, un «empleado digital» crece y se desarrolla continuamente. En cuanto se le enseña una nueva tarea, esta queda disponible de inmediato para todos los usuarios, lo que amplía cada vez más su ámbito de aplicación.

Además, un empleado digital se distingue por su capacidad para comunicarse de forma natural con los empleados y los clientes. Esto significa que, además de tareas como la introducción de datos y la creación de contenidos, un empleado digital también puede responder a correos electrónicos, gestionar mensajes de WhatsApp e incluso realizar llamadas telefónicas. De este modo, esta solución de IA funciona como un miembro más del equipo y se encarga de las tareas rutinarias, lo que permite a los empleados centrarse en tareas más complejas o estratégicas. Además, un empleado digital puede aportar un plus de calidad, ya que recibe formación continua sobre los últimos avances en su ámbito de especialización.

Además, en la práctica observamos que muchos empleados también delegan tareas cotidianas más sencillas en un asistente digital para trabajar con mayor rapidez y con una mejor calidad. Esto hace que un asistente digital no solo se encargue de las tareas repetitivas, sino que también ofrezca un apoyo flexible en distintos procesos.

La sinergia del «y» en lugar del «o»

La gran ventaja de la IA radica en la combinación de diferentes aplicaciones. No es necesario elegir entre una herramienta de IA, una solución de IA a medida o un colaborador digital; a menudo, más bien, se complementan entre sí. Es similar a cuando a veces recurres a un compañero para que te ayude, mientras que otras tareas las realizas de forma autónoma con una herramienta.

En la práctica, esto significa que un empleado digital, al igual que un compañero humano, no solo se encarga de tareas repetitivas y que requieren mucho tiempo, sino que también puede contribuir activamente a la calidad del trabajo. Dado que un empleado digital siempre está al día de los últimos avances en su campo, puede aportar ideas valiosas y colaborar en la búsqueda de mejoras en el contenido.

Mientras que las herramientas de IA son adecuadas para tareas pequeñas e individuales y las soluciones de IA a medida abordan retos empresariales específicos, un «empleado digital» ofrece un amplio apoyo y actúa como un miembro de pleno derecho del equipo. Al combinar estas tecnologías de forma inteligente, las organizaciones pueden trabajar de manera más eficiente y prepararse mejor para el futuro.

AIMAZE ha ganado el prestigioso premio «Future of Work» y, por ello, es objeto de gran atención. Varios periódicos también se han hecho eco de nuestra colaboración con Fontys, en la que los «empleados digitales» desempeñan un papel central como compañeros de trabajo eficientes.

EINDHOVEN – Tienen nombre y rostro, nunca se cansan y nunca se ponen enfermos: el empleado digital está en auge. La empresa de Eindhoven Aimaze es la encargada de desarrollar estos compañeros digitales y recientemente ha ganado un premio «Future of Work Award» por ello. A partir de ahora, la empresa colaborará con el Fontys ICT InnovationLab para seguir desarrollando el proyecto.
Hans Schuurmans, que ya se ha labrado un nombre en el mundo de la inteligencia artificial (IA), fundó Aimaze a principios de este año junto con su hijo Jelte. Actualmente cuentan con un equipo de catorce personas: ocho humanos y seis compañeros digitales.
«Los empleados digitales pueden asumir muchas tareas repetitivas», explica Schuurmans. «Pensemos, por ejemplo, en un empleado de RR. HH. El compañero digital puede desempeñar un papel importante en la selección de candidatos, pero también en la administración de personal. De este modo, el personal del departamento dispone de más tiempo para realizar tareas que no puede llevar a cabo un asistente digital».

Lee el artículo completo:
👉 No es muy sociable en las fiestas de empresa, pero sí eficiente como compañero de trabajo: el «empleado digital» está en auge

Imagínate…

Ante ti tienes una lista de puestos vacantes difíciles de cubrir. Es casi imposible encontrar un especialista en marketing, un responsable de RR. HH. o un comercial. O bien no tienen el nivel adecuado, o bien son inasequibles. La presión por innovar en un mercado competitivo e impulsado por la tecnología es inmensa. Te preguntas cómo puedes superar los retos que plantean la captación de talento y los avances tecnológicos.

Mientras navegas por Internet, lees sobre los «empleados digitales» de AIMAZE. Al principio te muestras escéptico. ¿Cómo pueden los empleados digitales marcar la diferencia en los retos reales de tu empresa? Sin embargo, impulsado por la curiosidad, decides explorar esta posibilidad.

Más que un bot de IA, un auténtico compañero de trabajo.

Pronto descubrirás que estos «empleados digitales» no son simples herramientas avanzadas. Son miembros del equipo inteligentes y personalizables, capaces de gestionar áreas de especialización completas. Son capaces de adaptarse a la dinámica de tu organización y siguen evolucionando.

Lo que más te atrae es el lado humano de estos Colaboradores Digitales. Cuentan con personalidades y estilos de comunicación únicos, lo que les permite integrarse a la perfección en tu equipo actual. Su eficiencia, combinada con su cercanía, los convierte en un valioso complemento. Puedes comunicarte con ellos por correo electrónico o chat, y su cartera de habilidades es impresionante.

Asistente digital
Asistente digital
Asistente digital

Mayor productividad

Los empleados digitales pueden realizar las tareas de forma más rápida y eficaz. Cuentan con una amplia formación. Lo saben todo sobre la organización y su ámbito de especialización.

Mejor toma de decisiones

Al tener acceso a enormes cantidades de datos, los empleados digitales pueden ayudar a los responsables de la toma de decisiones a tomar decisiones con análisis y predicciones precisos.

Toque humano

Los asistentes digitales están diseñados para imitar las interacciones humanas, lo que les permite mostrar empatía y comunicarse de forma eficaz.

Esta innovación resulta ser la solución ideal para los retos a los que te enfrentas. Por solo 500 € al mes (IVA no incluido), puedes ampliar tu equipo con un competente «empleado digital». Y con la promoción temporal que elimina los costes de incorporación de 1500 €, la decisión es aún más fácil. De forma accesible, podrás aprovechar de inmediato el poder de la IA.

Una nueva era para tu organización.

La elección de los empleados digitales de AIMAZE puede transformar tu empresa. No solo superarás el reto de encontrar personal cualificado, sino que también aportarás una oleada de innovación y eficiencia a tu organización.

Es tu momento de actuar.

Da ahora el paso para transformar el futuro de tu trabajo. Descubre el impacto de los empleados digitales de AIMAZE. Solicita una demostración gratuita y sin compromiso y descubre cómo tu empresa puede alcanzar un nivel superior.

AIMAZE, pionera en el ámbito de los empleados digitales con IA, ha ganado el prestigioso premio «Future of Work». La empresa se ha hecho con este codiciado galardón gracias a una combinación de un abrumador apoyo del público y la máxima puntuación del jurado. Con su enfoque innovador para transformar los procesos de trabajo y aumentar la productividad laboral, AIMAZE establece un nuevo estándar para el futuro del trabajo.

AIMAZE destacó en todas las categorías.

El jurado evaluó a los candidatos en función de cuatro criterios fundamentales: cambio con visión de futuro, potencial de rentabilidad y eficiencia, capacidad de diferenciación y capacidad para facilitar el cambio organizativo. AIMAZE destacó en todas las categorías.

«Este reconocimiento supone un hito para AIMAZE», afirmó Jelte Schuurmans, director técnico de AIMAZE, quien recogió el premio junto con el desarrollador de software de IA Jort van Driel. «Ganar este premio, cuando aún nos encontramos en nuestra fase inicial, no solo confirma nuestra visión, sino que también subraya la dedicación de todo nuestro equipo. Junto con nuestros socios, desarrollamos tecnología que tiene un impacto concreto en el lugar de trabajo».

http://aimaze.nl/wp-content/uploads/2024/11/The-winner-is.mp4

Un impacto revolucionario en el lugar de trabajo

Los «empleados digitales» de AIMAZE se distinguen por su enfoque humano. A diferencia de las herramientas de software tradicionales, actúan como miembros de pleno derecho del equipo que se integran a la perfección en los procesos de trabajo existentes. Este enfoque innovador se traduce en un ahorro considerable de costes y en una mejora de la eficiencia, justo lo que necesitan las organizaciones en el actual mercado laboral, caracterizado por la escasez de mano de obra.

«El éxito de nuestros Empleados Digitales es un logro conjunto», continúa Schuurmans. «La estrecha colaboración con clientes y socios nos permite perfeccionar continuamente nuestra tecnología. El resultado es una solución que no solo alivia la carga de trabajo, sino que también aumenta significativamente la eficacia de las organizaciones».

Perspectivas para 2025

AIMAZE anuncia que a principios de 2025 lanzará nuevas funcionalidades que ampliarán aún más las posibilidades de los empleados digitales. «Aún nos encontramos solo al principio de lo que es posible», destaca Schuurmans. «Las próximas actualizaciones llevarán la productividad laboral a nuevas cotas y permitirán a las organizaciones operar de forma aún más eficiente. Este premio nos motiva a perseguir nuestra misión —preparar a las empresas para el futuro— con aún más energía».

RAG, o «Retrieval-Augmented Generation», es una tecnología revolucionaria que permite a los sistemas de IA conectarse directamente con la información de tu empresa. En lugar de basarse únicamente en datos de entrenamiento del pasado, un sistema RAG puede extraer información relevante de fuentes internas para generar respuestas que se ajusten perfectamente al contexto de tu organización. Esto convierte a RAG en una herramienta esencial para las empresas que desean utilizar la IA para ofrecer un mejor servicio a sus clientes, mejorar los procesos y obtener una ventaja competitiva.

Los sistemas de IA generativa suelen tener acceso a datos obsoletos: todo lo que existía en el momento en que se entrenó el modelo. Esto puede dar lugar a respuestas que, en ocasiones, no son del todo correctas o que, sencillamente, están desactualizadas. Los sistemas RAG resuelven este problema enriqueciendo la IA con información empresarial actualizada, lo que hace que las respuestas no solo sean más precisas, sino que también se adapten específicamente a las preguntas y al contexto de tu organización.

Imagínate: una IA que sabe perfectamente lo que figura en tus manuales, documentación interna y expedientes de clientes. Se acabaron las respuestas genéricas; ahora tendrás respuestas personalizadas y precisas que se ajustan perfectamente a los objetivos de tu empresa. Esto hace que los sistemas RAG no solo sean más inteligentes, sino también mucho más fiables y fáciles de controlar, algo imprescindible para aplicaciones como la atención al cliente, el cumplimiento normativo y otros procesos empresariales críticos.

En qué se diferencia la RAG de la IA tradicional y del «fine-tuning»

Las empresas suelen poder adaptar la IA de dos maneras: mediante RAG o mediante el ajuste fino. El ajuste fino consiste en adaptar un modelo de IA volviéndolo a entrenar con datos específicos, lo que puede resultar costoso y llevar mucho tiempo. RAG hace que esto sea innecesario: sin necesidad de volver a entrenar el modelo, un sistema de IA puede recuperar la información de la empresa directamente cuando sea necesario. Esto significa que puedes aprovechar rápidamente el potencial de la IA generativa sin costes adicionales ni inversión de tiempo, y aun así obtener respuestas relevantes y específicas para tu empresa.
De este modo, RAG ofrece una solución rentable y flexible para las organizaciones que desean utilizar la IA con fines específicos sin necesidad de realizar ajustes adicionales en el modelo.

Ejemplos prácticos: dónde RAG marca realmente la diferencia

En situaciones en las que la precisión y la fiabilidad son fundamentales, es donde RAG realmente destaca. Piensa, por ejemplo, en el cumplimiento normativo, donde una respuesta errónea puede tener graves consecuencias, o en la atención al cliente, donde los clientes se dan por vencidos si no obtienen rápidamente la respuesta correcta. RAG permite que la IA se adapte a las necesidades y normas específicas de tu organización.

Para las empresas que atienden las consultas de los clientes, RAG permite que la IA encuentre respuestas de forma rápida y precisa en los datos de los clientes y en la información sobre los productos. De este modo, el servicio de atención al cliente se vuelve proactivo y relevante, sin que se produzcan largos tiempos de espera.

En resumen, RAG ofrece una forma de implementar la IA a medida para tu organización. Se acabaron las respuestas estándar: ahora dispones de soluciones inteligentes y precisas que contribuyen al éxito. Con RAG, no solo cuentas con una IA capaz de dar buenas respuestas, sino con una que se adapta perfectamente a tu organización y a tus objetivos empresariales.

Las ventajas de RAG, de un vistazo

RAG ofrece a las organizaciones la posibilidad de utilizar la IA de una forma que se adapte perfectamente a su contexto empresarial específico. En lugar de respuestas genéricas, un sistema RAG ofrece asesoramiento preciso y relevante, ya que recupera específicamente la información adecuada que se ajusta a la consulta y a la situación de la empresa. Una ventaja adicional de RAG es el ahorro de costes: al poder procesar directamente los datos de la empresa sin necesidad de ajustar los modelos, se reducen considerablemente los costes de reentrenamiento. Además, el RAG hace que la IA sea más fiable y más fácil de controlar; los resultados de la IA se basan en la información empresarial más reciente y relevante, lo que significa que los resultados son coherentes y más fáciles de supervisar. Esto se traduce en una mayor satisfacción del cliente, ya que se les atiende más rápidamente y con respuestas precisas, lo que conduce a una mejor experiencia del cliente.

Por lo tanto, RAG es una solución sólida, accesible y eficiente para implementar la IA de una forma que aporte un valor real a la organización.